Entrevista a Alejandro Vagnenkos,director de Escuela Trashumante

Por Oscar Alvarez (exclusivo para Fellinia, Tierra de cine)

La formación de Alejandro Vagnenkos anticipaba su interés en los temas de la educación, pero su mirada excede largamente lo académico. En su documental Escuela Trashumante se respira la aspereza de una geografía difícil, pero al mismo tiempo la pureza y ternura de quienes viven en ella, características de las que no están exentos quienes concurrieron, hace ya unos treinta años, a emprender la inmensa y callada tarea de la docencia en parajes tan alejados. Historia de cambios, de encuentros, de hallazgos, Escuela Trashumante no solo transmite su tema sino también permite al espectador comprender las singularidades de la comunidad en donde desarrolla la narración, méritos estos no precisamente escasos. Pero va mas allá al hacernos entender de una manera vívida que todo proceso pedagógico es particular a la comunidad donde se desarrolla y a quienes lo llevan adelante. Y ahí vamos al final, tomados de la mano junto a los chicos, al costado de la ruta, a emprender la hermosa tarea del conocimiento, el propio y el de los demás.

Como surgió la idea de hacer un documental sobre este tema?

A partir de la lectura de un libro que recomiendo: “Un Maestro” de Guillermo Saccomanno, que cuenta la historia del Nano Balbo, un personaje genial con una gran historia de vida. En principio la idea era llevar el libro a la pantalla, pero luego de conocer la Escuela Trashumante (que formaba parte de un capítulo del libro y de la historia personal del Nano Balbo), no dudamos un instante en que la película estaba ahí, esperándonos para ser filmada.

Cuanto fue el tiempo de preproducción y el de producción, atendiendo a las características del tema, que implicaba el registro de todo un ciclo, en un lugar tan alejado?

Las dificultades fueron todos hermosos desafíos y riesgos que asumimos cuando decidimos emprender el camino de filmar este documental. Uno de los temas eran la distancias, geográficas y culturales que nos separaban al equipo de realización con la zona filmamos y con la comunidad que filmamos. Comenzamos a vincularnos con ellos en el 2012 y terminamos en el 2016.. Fueron aproximadamente 10 viajes entre rodajes y visitas, así con el tiempo como aliado logramos establecer esa confianza necesaria para poder cumplir con la idea de documental que teníamos.

Por lo que se ve algunos tramos del registro debieron enfrentar los rigores del clima, como se trabajo esto?

Se conformo un equipo humano y técnico pequeño de rodaje, contamos con la gran ayuda y apoyo de la escuela y de la comunidad para poder registrar los momentos claves.

Como fue la relación con la familia de las pequeñas que se constituye en una referencia de la actividad de la comunidad?

Fue una relación que pudimos construir con el tiempo, de mucha confianza por parte de ellos, el tiempo fue importante para establecer esos vínculos y transformarnos por momentos en invisibles, necesidad que tenemos quienes realizamos este tipo de documentales.

Como se logró la intimidad en algunos registros? (el canto inicial de las chicas por ej.)

Conviviendo en la vida diaria de la familia, pero sin descuidar en ningún momento “paraqué” estábamos allí, y que momentos necesitábamos registrar para logar el film que queríamos.

Hay algunos planos que implican una elaboración previa (la llegada de la segunda kombi a la escuela en plano amplio y elevado, las dinámicas dentro de la clase) como se las pensó y llevó a cabo?

Con la misma lógica que planteamos la realización en su conjunto, ir de lo general a lo particular, contar un proyecto desde la geografía propia del lugar , su “inmensidad “y desde las acciones “pequeñas” que suceden dentro de un aula .

Como se pensó y llevó cabo el registro sonoro, en particular de las conversaciones de los pequeños dentro y fuera de la clase?

Con un sonidista ( Francisco Seoane) que podría decirse “especialista” en capturar esos momentos de intimidad necesarios para contar la historia.

Como fue la relación con el primer director y la directora salientes?

Compartimos mucho tiempo con Pedro el primer director y eso hizo más fluida nuestra relación, fue él quien nos abrió la puerta al universo de la Escuela Trashumante. Con las otras dos directoras que sucedieron a Pedro , Mirtha y Alejandra continuamos en ese camino de confianza ya ganado con Pedro.

Como recordaban y manifestaban su conciencia sobre el proceso vivido, mas allá de lo que se ve en el documental?

Creo que aún no han dimensionado la potencia del proyecto, son seres comunes que han podido hacer una experiencia extraordinaria en materia educativa.

Como reaccionaron ante el interés de realizar un documental sobre el mismo?

Como verdaderos “maestros”, sin vanidades, solo con la idea de que sus palabras puedan servir a otros con continúen en el camino de enseñar.

Aunque no aparezcan tan claramente, como era el compromiso de los demás docentes, sobre todo los mas jóvenes?

Es difícil hoy “medir” el compromiso, que no es medible aunque tendemos a hacerlo, asumen la tarea de otra forma, eso se palpa en el cotidiano la escuela.

Como se valora la experiencia educativa y social localmente?

Se valora mucho, pero en su justa medida, hoy es necesario tener una escuela secundaría de piso para seguir adelante y abrir la posibilidad a que luego puedan seguir estudios terciario y/o universitarios, ese es el horizonte

Escuela Transhumante se estrena el  jueves 18 de Mayo en Cine.ar Gaumont. 

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