Sinfonía para Ana de Virna Molina & Ernesto Ardito

Por Lorena Sánchez

Sinfonía para Ana es una película fuerte y bella. Un ejercicio de memoria tierno y doloroso. Una obra que mixtura la potencia de la ficción con la fuerza realista de la herramienta documental. Una puesta artística basada en hechos reales que nos adentra delicadamente en un tramo virulento de la historia argentina, a través de la mirada adolescente de una estudiante en el seno del Colegio Nacional Buenos Aires.

En su primera película de ficción, los documentalistas Ernesto Ardito y Virna Molina (Raymundo, Corazón de Fábrica, Nazión, Memoria Iluminada, El futuro es nuesto) nos llevan de la mano de Ana, sus dos amores y su amiga Isa, hacia la historia argentina del ’73 al ’76, a través del inicio de su militancia política desde filas estudiantiles y la defensa de la escuela ante el avasallamiento de la triple A y el golpe de Estado inminente, con una precisa reconstrucción de época.

Los jóvenes desbordan amor a la vida, con la convicción absoluta de poder cambiar el mundo y sentirse comprometidos con el momento que les toca vivir. Entremedio, los primeros besos, los celos e intrigas de novios y amigos, las dudas ante el despertar sexual; la efervescencia de la participación, la rebeldía, la lucha por ideales y sueños; las peleas de facciones enfrentadas; la tensión familiar con discusiones sobre la conveniencia de la participación política de la hija. Y a medida que el país que se va oscureciendo, el horror irrumpe en el colegio y lo va agrisado mediante el vaciamiento docente, la vigilancia celadora, el peligro, la clandestinidad y los secuestros, el silencio y el miedo. Finalmente, el exilio interno y el externo, que condenan a la soledad, truncando vidas y relaciones para siempre.

Pero el relato es sutil. Los macro acontecimientos se introducen por comentarios, imágenes, escenas o testimonios difundidos por la prensa. Los sentimientos afloran en los gestos, en las miradas. La línea de discurso explícita está en la palabra de El Capi…, el líder del Centro de Estudiantes, de palabra firme, consciente, llamando a la acción. Los chicos emanan ternura, amor y pasión, tan contrastante con el espanto posterior que los invade intempestivo y los atraviesa con dolor.

Los acontecimientos del país tienen su correlato en la escuela, que se va agrisando hasta que régimen militar se apodera de sus entrañas. Entonces, pasa de ser un acogedor espacio de pertenencia, debate y efervescencia juvenil, a emanar un porte de ambiente frío y carcelario, poblando de fantasmas, uniformes grises con vincha y corbata, con celadores que fichan, la formación en fila silenciosa, el pelo por arriba del cuello de la camisa, los profesores autoritarios.

Filmada dentro del Colegio Nacional Buenos Aires, la arquitectura del edificio actúa como personaje, con personalidad, imponente. La historia se basa en el libro homónimo de Gaby Meik, que homenajea a su mejor amiga y compañera de escuela, Magdalena Gallardo, quien se convirtió en la desaparecida más joven del CNBA, a sus 15 años.

Para quienes transitamos alguno de esos colegios piloto a fines de la dictadura y pudimos vivenciar el último coletazo del miedo y la efervescencia del renacer democrático, la historia cala hondo y atraviesa el cuerpo.

Todas las áreas están cuidadas al detalle. El diseño del sonido acompaña la iluminación. El arte, el vestuario y los elementos de época, impecables. Cuales directores integrales, los directores también se ocupan del guión, el montaje, la cámara y la dirección de arte.

Y casi todo está en el film. Los primeros besos. El peronismo, el marxismo, el fascismo, la UES, Montoneros, el Falcon verde. Bajar las persianas, esconder los libros, quemar las fotos. Amor, de pareja, de amistad, filial, amor a la educación pública, compromiso con política, la militancia. A sentirse libre. Amor, impotencia y miedo.

Al final de cada función, la película es aplaudida y desde la última parte, lagrimeada. Obtuvo el Premio de la Crítica en el Festival Internacional de Cine de Moscú y los de Mejor Película y Mejor Fotografía en el Festival de Cine de Gramado-Brasil.

Este jueves 19 de Octubre se estrena en Argentina.

Elenco: Isadora Ardito, Rocío Palacín, Rafael Federman, Ricky Arraga, Rodrigo Noya, Vera Fogwill, Javier Urondo, Mariana Carrizo, Manuel Vicente, Sergio Boris, Federico Marrale, Mora Recalde y Leonor Courtoisie. Equipo técnico: Virna Molina y Ernesto Ardito (montaje, dirección de arte y cámaras), Fernando Molina (fotografía), Gaspar Scheuer (director de sonido), Aníbal Garisto (jefe de producción), Daiana Rosenfeld (escenografía y continuidad), Samanta Babic (vestuario) y Julieta Bendersky (asistente de dirección).
http://sinfoniaparaana.com/

https://vimeo.com/204454585

 

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