Filmoteca en vivo – ¡Después de Stalin!

¡Después de Stalin! Cuatro obras maestras de la nueva ola rusa en magníficas copias de 35mm. conservadas por la distribuidora Artkino Pictures. – ENERC – Moreno 1199 – CABA – ¡Gratuit!

Viernes 27:
23hs. EL DESTINO DE UN HOMBRE (Sudba cheloveka, URSS-1959) de Sergey Bondarchuk, c/ Sergei Bondarchuk, Pavel Boriskin, Zinaida Kirienko, Pavel Volkov, Yuri Averin, Kirill Alekseyev. 103’.
Bondarchuk ya era una estrella del cine soviético cuando se decidió a probarse como realizador con esta versión de las memorias de Mikhail Sokolov, uno de los millones que vieron su vida destrozada por la guerra. El resultado es una ópera prima asombrosa, de tremenda fuerza emotiva, que sigue el recorrido de ese hombre a través de atroces peripecias. La imaginación formal del realizador anticipa los hallazgos de su posterior y magistral La Guerra y La Paz.

Domingo 29:
18hs. LA CARTA QUE NO SE ENVIÓ (Neotpravlennoye pismo, URSS-1959) de Mikhail Kalatozov, c/Tatiana Samojlova, Innokenti Smoktunovsky, Galina Kozhakina, Vasili Livanov. 97’.
Esta es la historia de una aventura física, soportada estoicamente por cuatro expedicionarios en Siberia. Deben localizar presuntos yacimientos de diamantes, sin otra pista que la teoría científica. El rasgo más notorio del film es la creación de una plástica y una dinámica cinematográficas, con un virtuosismo espectacular, asombroso, que en la Unión Soviética solía llamarse formalismo. Con este tema de acción, otro director habría construido un film de suspenso, pero Kalatozov se acerca a la poesía. Entre el rostro sensible de Tatiana Samojlova, los prodigios formales del fotógrafo Urusevski y las intercalaciones poéticas de Kalatozov, el sello del film es el de un refinamiento estético singular, un placer para exigentes. Texto de Homero Alsina Thevenet.

20hs. LA BALADA DE UN SOLDADO (Ballada o soldate, URSS-1959) de Grigori Chukhrai, c/Vladimir Ivashov, Zhanna Prokhorenko, Antonina Maksimova, Nikolai Kryuchkov. 89’.
El soldado en cuestión es un joven que recibe permiso para volver unos días a su pueblo y visitar a sus padres, tras realizar un acto heroico en combate. El relato hilvana diversos episodios breves que tienen lugar durante su viaje que, como ha señalado el crítico norteamericano Bosley Crowther, “componen un lamento profundo y acumulativo ante el caos, el pesar y la frustración de un pueblo aplastado por la guerra. Cada episodio implica un dilema emocional y el protagonista los vive como desafíos a su determinación personal, en una balada que establece las crueldades de una agonía monstruosa”.

22hs. HAMLET (Gamlet, URSS-1964) de Grigori Kozontsev, c/ Innokentiy Smoktunovskiy, Mikhail Nazvanov, Elza Radzina, Yuri Tolubeyev, Anastasiya Vertinskaya Innokentiy Smoktunovskiy, Mikhail Nazvanov, Elza Radzina, Yuri Tolubeyev, Anastasiya Vertinskaya. 140’.
El cine soviético de este período realizó tres adaptaciones magistrales de Shakespeare (Otelo, Hamlet, Rey Lear) que, pese a la violenta trasposición cultural e idiomática, se sostienen orgullosas frente a cualquiera de sus pares británicas o norteamericanas. Quizá haya sido una peculiar forma de ajustar cuentas con el Reino Unido, al que Stalin consideraba responsable de la pérdida de muchas vidas rusas por su demora en intervenir activamente contra el nazismo. O quizá haya sido un intento (por demás logrado) de penetración cultural en plena guerra fría (la primera película soviética que se estrenó en España fue el Don Quijote de Kozintsev). Como fuere, estos tres films, con este Hamlet a la cabeza, son una culminación del cine soviético y una forma de retomar, actualizadas, las propuestas formalistas de los grandes maestros de la década del ‘20.

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