La brujería a través de los tiempos y dos películas

Por Oscar Alvarez

Hace ya unas décadas un film de Ken Loach, “Raining Stones” (aka ”Como caídos del cielo”), ponía su mirada en los esfuerzos de un desempleado de la Gran Bretaña de Margareth Tacher por comprar el costoso vestido de comunión de su hija, un empeño a todas luces arduo dada la difícil condición del protagonista, que precisamente por ella trataba de conseguir casi literalmente, un manto de protección mágico-religiosa para su heredera.

Dos películas en el festival hablan de estos intentos desde lugares antagónicos: en Mister Universo, de la dupla Tizza Covi y Rainer Frimmel (La Pivellina), Tairo el protagonista, inicia un largo recorrido en busca de un talismán que reemplace su amuleto perdido, asi el espectador asiste a un extenso derrotero geográfico de afectos y solidaridades que dan cobijo, comida y ayuda a Tairo que los recibe y retribuye con naturalidad. Uno tiene la sensación permanente que, en un mundo tan precario como el del personaje, Tairo es domador de leones en un pequeño circo, es este entramado afectivo y familiar el que lo protege de la incertidumbre en su mundo cotidiano, y alli es donde añejas, conocidas y  queridas caras surgen nuevamente para poner de manifiesto el amor y la ternura. Y ahi vamos nosotros, sumergiéndonos con Tairo en ese firme mundo familiar, frágil, y fantástico.

Y aunque Tairo, casi como una fuerza de la naturaleza, avance obstinado en su rastreo, es claro que la magia perseguida esta mas en lo que encuentra en el camino que en el amuleto extraviado y como una comprobación del poder de lo afectivo, Tairo, a traves del cariño, sin saberlo, finalmente logra su propósito.

Un documental coreano, Reach for the SKY de Choi Woo-young y Steven Dhoedt, toma esta idea de la protección mágica, esta vez vehiculizada por el examen que anualmente toman las 1200 escuelas secundarias coreanas para ingresar a la universidad, principalmente a las tres de la sigla (Seoul National, Korea y Yonsei). La desaceleración económica del país ha dificultado el empleo de las nuevas generaciones, sólo el Suneung, el examen mencionado, puede funcionar como un halo ”mágico” para proteger el futuro de los descendientes. El espectador progresivamente comprende que está ante un fenómeno social, económico, cultural y porque no decirlo, religioso, en todas sus vertientes, la institucional de las religiones establecidas y las no tan definidas como la adivinación y la del mensaje new age. La contracara es la angustia de los padres, el estrés de los alumnos, su frustración al no superar las condiciones de la prueba (sólo el 1% lo logra), el enrevesado mecanismo de evaluación que se constituye como una industria en si misma, con multitudinarios cursos de mediáticos tutores, con adivinas que orientan sobre los devenires de la evaluación, o una vez aprobada esta, con aquellos que asesoran sobre la universidad a elegir, previo pago de alguna retribución en todos los casos. Pero el aspecto más controversial del mecanismo es consolidar la existencia de una clase que asegura para sí y sus hijos el acceso a los lugares de privilegio económico y social de una manera organizadamente institucional (el día del examen se llegan a prohibir los vuelos de avión sobre el país para que el ruido no moleste a los examinados) porque instala de hecho un sistema de castas donde sólo algunos con el suficiente poder económico pueden arribar a la meta, una meta que generalmente tambien ya fue superada por los padres.

En definitiva, la “magia” como protección contra la adversidad cotidiana, una, la tradicional, la que necesita del talisman como vehículo para existir y otra, mas compleja y moderna, la del mecanismo institucional de selección social y económica, con todas sus facetas e implicancias.

Y también, para todos aquellos que quedamos al borde de nuestros asientos  despúes del plano final de “La Pivellina” con su dilema no resuelto, el consuelo de conocer finalmente el destino de la pequeñísima y entrañable protagonista.

Todavia hay posibilidad de asistir a la proyección de ambas películas:

MISTER UNIVERSO –  D: Tizza Covi, Rainer Frimmel – Del Paseo – Sala 3 –  24 Nov 15:30hs  90min

ALCANZAR EL CIELO / Reach for the SKY – D: Choi Woo-young, Steven Dhoedt  – Paseo Aldrey Cultural y Comercial – Sala 2  24 Nov 16:50hs.  90min

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