El documental «Los Hijos de Facundina» liberado online

Hasta el  1 de noviembre estará disponible online y gratuito en la plataforma Vimeo para su visionado, el documental «Los hijos de Facundina» de Daniel Samyn y Daniel Francezón .

👉 https://vimeo.com/469485933

“No sabían olvidarse mis hijos de mi. ¿Que será ahora la causa?…” dice la anciana aborigen Facundina, nacida, “no sabe cuando”, en el sur de Bolivia.
Sus recuerdos de la niñez, la relación con “el finadito” Candelario, la guerra, el nacimiento de sus hijos, la dura vida en el monte y los viajes constantes de un lado a otro de la frontera en busca de sustento, a veces coinciden con las imágenes que sus hijos van rescatando del olvido. Y a veces, no.

Imágenes y relatos. Cicatrices en nombre propio que metaforizan a tantos anónimos que recorren, desde hace más de un siglo, los senderos del Chaco Americano rastreando sus destinos.

Carta al espectador
Hacia fines de 2009 el azar nos acercó un libro editado hace mas de 20 años por los antropólogos Manuel Rocca y Guillermo Magrassi llamado “La Historia de Vida”.
Entre 1972 y 1975, Manuel Rocca realizó algunas entrevistas a Facundina Miranda, una mujer de origen Guaraní (Chiriguano) que vivió en la zona del Chaco Argentino-Boliviano entre los años 1910 y 1990 aproximadamente.
Nos decidió ir a buscar a los protagonistas de aquel relato, la frescura con que Facundina narra su nacimiento y crianza llena de carencias y sufrimientos.
Como a los 14 años, la roba quien fue su pareja de toda la vida, el criollo Candelario Méndez.
Como queda sola en el monte, con su primer hijo, por más de un año a consecuencia de la guerra del Chaco (entre Bolivia y Paraguay) a la que Candelario es llevado por la fuerza.
Sus constantes migraciones entre Bolivia y Argentina y la dura vida en el campo.
Ella tuvo 11 hijos, 9 propios y 2 criados.
Encontramos vivos a 5 de ellos: Egidia, Herminia, José, Nicasio y Tadeo en Oran provincia de Salta y a Eugenia en la ciudad de Salta.
Decidimos poner nuestro foco en los momentos de la infancia y que el testimonio de Facundina fuera relatado dramáticamente. E intentamos iluminarlo con la poética del monte y mediante pinturas montadas con la técnica de animación en transformación.
Recién encontramos la estructura narrativa definitiva una vez concluido el rodaje y luego de ensayar diferentes versiones de montaje.
A medida que Facundina nos cuenta su historia, sus hijos van hilvanando aquellos recuerdos con sus propias versiones de las épocas compartidas junto a sus padres.
“Que nadie me mida el corazón” canta Liliana Herrero en el tema musical que abre el film.
Pensamos que allí esta el tono y la esencia de nuestro documental.
Al finalizar nuestra película nos llegó la noticia de la muerte del documentalista brasileño Eduardo Coutinho.
El decía: “Yo hago cine sobre la gente que no sale en Google, que habla de sentimientos. Me interesa algo tan difuso como la sabiduría popular”.
A nosotros también. Por eso dedicamos esta película al maestro Coutinho, al antropólogo Manuel Rocca y a todos los que aún no han perdido la capacidad de ponerse en lugar de otro semejante antes de juzgarlo.
Daniel Samyn
PE

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