La actriz, cantante y vedette argentina Lidia Scotty, de amplia y reconocida trayectoria a nivel mundial, falleció este miércoles 3 de marzo a los 95 años en la ciudad de Mar del Plata, donde residía desde finales de la década de los 90.
Había nacido el 8 de enero de 1926 en el porteño barrio de Almagro. Desde pequeña se destacó por sus granes aptitudes por el arte escénico, la danza y el canto. A los 8 años comenzó sus estudios de danza clásica en el Conservatorio Nacional Cervantes y en el Teatro Colón de Buenos Aires. A los 15 años hizo sus primeras presentaciones en calidad de bailaría, cantante y actriz en los teatros Marconi, Astral, Casino, Maipo y Ateneo. Años después volvió a ellos como estrella atracción, luciendo también su arte en los teatros Nacional y Avenida, entre otros.
Con solo 17 años emprendió su primera gira al exterior debutando en Brasil donde llamó la atención del público y la crítica por su gran talento y calidad interpretativa. Luego viajó a Uruguay, donde las autoridades le impidieron actuar por ser menor de edad.
A partir de entonces inició una prolongada etapa de éxitos y notable reconocimiento nacional e internacional. En las radios El Mundo, Splendid y Belgrano deleitaba a los oyentes como cantante de boleros, género en el que fue considerada una de las mejores intérpretes. El sello discográfico “Artistas Unidos” la contrató para grabar canciones infantiles (El Arroró y Los Tres Reyes Magos), acompañada por la orquesta de cámara dirigida por el inolvidable Ken Hamilton. Ese disco se vendió por millones en todos los países de habla hispana. Por entonces su nombre artístico era Lidia Lamar, el que cambió posteriormente por el de Lidia Scotty que es el que corresponde a los años en que logró fama internacional.
En 1952 formó rubro con el gran bailarín y coreógrafo Alfredo Alaria actuando en el Teatro Casino. Juntos marcharon a España y allí alcanzó un éxito fulminante. Terminado el vínculo con Alaria, reunió a un grupo de notables músicos, entre ellos Panchito Cao (clarinetista, argentino), Mike Ribas (pianista, arreglador y director catalán), El Bebo (bongosero cubano) y Chano Scotty (tumbador argentino). Luego se agregaría Jack el Río (percusionista) y Cacho Gómez (baterista). Recorrió más de cuarenta países de Europa, América, Medio Oriente y Escandinavia. Grabó cinco long plays y dieciséis discos simples en los sellos Artistas Unidos, Hispavox, Vogue, Mussar y otros. Las principales salas de espectáculos del mundo la contrataron como máxima estrella de sus programaciones. Así encabezó la cartelera de Pasapoga, Rex Micheleta, Pavillón, Florida Park, Villa Rosa y Titos de Palma de Mallorca en España. Palladium de Londres, Sands de Las Vegas, El Toro de New York, Queen Elizabeth de Canadá, Hansa Teather y Casino Travemunde de Alemania, Ambassadeur de Dinamarca, Dinarzade de París, Palacio Imperial de Persia, Chez Bebert, Chez Eve, La Casbah y Casino del Líbano, Teatro Opera y Waldorf Astoria de Chile, Oasis de San y Freds de Río de Janeiro, Carible Hilton de Puerto Rico, Maxime de Ginebra Caprice de Viareggio y Rupper Tarpea de Roma, Hotel Bolivar y Hotel Crillón de Perú, L Auberge des Pyramides de El Cairo, Casino de Montecarlo y muchos más.
Fue la primera mujer sudamericana en pisar las tablas del más famoso musichall del mundo, el Teatro Olympia de París. Allí fue presentada por el gran bailarín y coreógrafo estadounidense Claude Marchand.
Fue gran figura de la televisión en diversos países participando del Ed Sullivan Show de New York, Gran Parada de Madrid, Cadena S.E.R., Sacha Distel Show de París, El Show de Renny de Caracas, El Show de Pedro Vargas en México país donde actuó también junto a Agustín Lara y Celia Cruz.
En virtud de su gran dominio de la escena (baile y canto en 7 idiomas), fue distinguida por la prensa mundial como “El Ídolo Latino” de Europa. También incursionó en el cine filmando en España “Good bye Sevilla” junto a Marujilla Díaz y Gila, y en Argentina “Confesion” con Libertad Leblanc.
Con todo el éxito internacional volvió a la Argentina donde actuó en los teatros Nacional, Tabarís, Maipo y Avenida y efectuó giras por el interior del país. También realizó un inolvidable unipersonal en el Teatro Embassy.
En su larga trayectoria mundial cultivó una franca amistad con personajes como el Sha de Persia, el Rey Hussein de Jordania, Kim Novak, Ava Gardner, Fernande, Frank Sinatra, Xavier Cugat y muchos otros.
En 1980 se retiró de la escena dejando en su enorme legión de admiradores un recuerdo inolvidable.




